
No sé, pero me da igual la enfermedad de Castro, la victoria del colo, el auto ecológico y muchas otras cosas que tan poco me importan, ni me acuerdo de mencionarlas. Me despreocupo del dinero que queda en mi bolsillo y de dejar las cosas en casa, en el super no me fijo en las ofertas y vuelvo por el "tres por dos" cuando me lo dice la cajera. Yo no voto, pero porque nadie ha venido nunca a pedírmelo, igual, si viniesen a casa se lo daría al primero que llegara, aunque no tenga timbre. Es fácil porque yo no se decir no, solo se decir más. No me gusta la poesía pero tengo de sobra lo que te falta y siempre he pensado que es mejor hacer el amor volando. Soy un mirón de mi intimidad, y si me intentas sacar las palabras me río. La palabras no dejan de ser palabras. Es mucho mejor el humor. Hace tiempo que pienso que si se viaja a ninguna parte, nunca se sabe cuando se ha llegado. Porque nada es nada, dada no es nada, el arte no es casi nada y mi trabajo es igual a nada. Todo esto es un boceto, un ensayo y al final se quedan las cosas un poco borrosas pero más bonitas. Estoy bien así, sin más. Y nunca he visto Titanic pero: "si tu saltas, yo salto"





